Cesarino restaurant

Cesarino Fava

De pequeña estatura, abundante cabellera blanca y de botas prácticamente circulares como prueba de un congelamiento en el Aconcagua, Cesarino Fava se destacaba por su rostro curtido por los vientos de quien sabe cuántas montañas del mundo y sus ojos, que reflejaban su espíritu generoso, sereno, feliz e inquieto. Dueño de una simpatía única, sus descripciones de la montaña, de la vida y de sus aventuras se fundían en una gran sonrisa. "Il pilastro del cielo " decía elevando su mirada en un cielo diáfano, frente al imponente Cerro Torre, que lo ligó para siempre a nuestra Patagonia. Cesarino Restaurant no busca otra cosa más que homenajear a aquel enamorado de la montaña: Arrivederci Cesarino!